Octubre 09, 2022

Discurso del presidente Berge Setrakian en la 92 Asamblea General

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    AGBU 92nd GA

Su Excelencia, Presidente de la RA, Patriarca Supremo y Katolicós de Todos los Armenios, Sr. Comisionado en Jefe para Asuntos de la Diáspora, miembros y amigos de  la UGAB

Hoy, todos nosotros, estamos aquí en el corazón de Armenia, en su capital, Ereván.  Muchos de nosotros hemos viajado una gran distancia para encontrarnos nuevamente en persona después de un largo paréntesis.

Sin embargo, lo más importante, es señalar que estamos aquí para mostrar nuestro apoyo al pueblo de Armenia, que todavía lucha obstinadamente contra la incertidumbre.

Durante los últimos dos años de desastres y pérdidas, mientras brindabámos nuestra ayuda humanitaria y  de recuperación en Armenia, tuvimos la suerte de conocer a cientos de armenios y sus familias, esos contactos tan  cercanos llenaron nuestros corazones de gran esperanza y determinación. Esa  misma esperanza  del pasado, que, como consecuencia del espíritu indomable del armenio, cobra nueva fuerza justo cuando parece que estamos en nuestro peor momento de debilidad.

Durante nuestra Asamblea General Anterior, al describir a la UGAB, utilicé los adjetivos "entusiasta" y "valioso" muchas veces, “entusiasta" porque la cultura de trabajo de  la UGAB está llena de enfoques creativos, optimistas y con visión de futuro, "valioso" porque nos apresuramos a aplicar enfoques innovadores para satisfacer las necesidades de la nueva generación y mantenernos al día.

Si bien estas cualidades son importantes, quizás muchos se cuestionen si ser “entusiasta” y “valioso” es suficiente, dado lo sucedido en los últimos dos años y las pruebas a las que ha sido sometida la nación armenia.

A principios de septiembre, cuando Azerbaiyán volvió a atacar la tierra soberana de Armenia, las preocupaciones sobre el futuro de nuestra patria cobraron un nuevo impulso. 

Armenia vuelve a ser blanco de agresiones de enemigos históricos. Al mismo tiempo, estos graves problemas relacionados con nuestro país no ocupan lugar en las agendas de varios países amigos y aliados, por lo que nos sentimos aislados e impotentes.

A pesar de todo esto, hoy estoy aquí confiado en que podemos superar esta mentalidad de derrota, simplemente recordándonos quiénes somos. Nuestra voluntad de vivir a través de los milenios es indomable.

Pero eso no significa que debamos ser arrogantes. Esta es una batalla cuesta arriba que requiere que usemos todas nuestras influencias, ventajas y experiencia para defender el derecho de nuestra nación a una existencia libre e independiente. Eso significa dejar de lado nuestras diferencias y aunar todo nuestro potencial para lograr los máximos resultados. No podemos darnos el lujo de ser parciales o buscar venganza. Necesitamos unirnos y usar nuestros recursos. Y sobre todo, es importante desarrollar relaciones sanas y recíprocas entre la Patria y la Diáspora.

Las pruebas de los últimos años han demostrado que, al final, los armenios deben poner su esperanza solo en los armenios.

Sí, tenemos esperanza de que los procesos políticos mediados por Rusia y las potencias occidentales y las lentas y complejas negociaciones entre Armenia, Turquía y Azerbaiyán conduzcan a una solución justa, también esperamos que las negociaciones en curso sobre nuestras fronteras y la apertura de rutas de transporte en la región sean en interés de la soberanía de nuestra patria y, sobre todo, de la seguridad de nuestro pueblo. Sin embargo, no debemos permitir que la situación desfavorable de Armenia nos debilite y nos impida proteger la integridad territorial de nuestro territorio soberano.

Hay una decisión que debemos tomar sin la interferencia de estados extranjeros. Deberíamos hacerlo juntos e inmediatamente. Debemos decidir si estamos preparados para afrontar cualquier desafío. ¿Estamos listos para cooperar, para trabajar juntos? ¿Podemos confiar unos en otros para hacer lo que es mejor para el futuro de nuestra nación, libres de intereses partidarios e hipocresía?

La situación creada es realmente peligrosa y necesitamos un cambio. En primer lugar, debemos cambiar no el enfoque de las fuerzas externas sobre este tema, sino la forma en que interactuamos entre nosotros.

Consciente de la gravedad del momento, la UGAB hace un llamado a todos los armenios para que muestren una participación activa y, utilicen su experiencia y su tremenda determinación en los campos relevantes en beneficio de la patria.

Hacemos un llamado a los políticos de Armenia para que dejen de lado sus intereses partidarios para restaurar la confianza y el optimismo de la gente.

Nos gustaría ver al gobierno implementar una política estable y coordinada, en primer lugar, desarrollando enfoques diplomáticos que redefinirán el papel de Armenia en la región, tambien, ver programas socioeconómicos significativos y sustantivos destinados a fortalecer la infraestructura del país.

Al mostrar un enfoque virtuoso y práctico, las personas que ocupan posiciones de liderazgo podrán crear una nueva base para construir una Armenia próspera y segura.

Estamos en una situación tan grave en la que el gobierno, las organizaciones y las instituciones no pueden permitirse el lujo de actuar aisladamente.

La Iglesia armenia también tiene un papel clave en el desarrollo de la sociedad armenia. Apoyamos a nuestra Iglesia Nacional, que refleja nuestros orígenes espirituales y características nacionales. Cuando Armenia obtuvo su independencia y cerró la página del laicismo de la época soviética, nuestro amado y siempre recordado Vehapar Vazken I dijo: "En el curso de la historia, bajo el lema de Nación, Estado e Iglesia unidos durante la lucha,  la existencia de cada uno  tuvo sentido y nos fortalecimos mutuamente. Ahora, con la Declaración de  la Independencia, esta idea se ha vuelto más significativa".

Básicamente, en uno de los primeros actos jurídicos adoptados por los miembros del Consejo Supremo de Armenia elegido democráticamente, la Iglesia Apostólica Armenia fue reconocida como una iglesia histórica del pueblo armenio y una institución que jugó un papel importante en la preservación nacional.

No olvidemos esos momentos simbólicos. Aprendamos de ellos y unámonos en torno a un objetivo.

La UGAB sigue comprometida con su misión de construir instituciones que contribuyan al desarrollo de la nación armenia y preparar líderes en Armenia y la diáspora. Continuaremos brindando recursos para que las generaciones futuras puedan prosperar en todos los rincones del mundo. A medida que planificamos el futuro cercano, tendremos en cuenta las diversas perspectivas de la diáspora y redefiniremos nuestras prioridades en consecuencia.

Ya se ha aclarado una de nuestras prioridades, Armenia y el pueblo armenio necesitan una plataforma donde se promuevan la diplomacia y la investigación proactivas con la ayuda del análisis profesional. En este contexto, nos enorgullece anunciar el lanzamiento del Instituto de Investigación de Políticas Aplicadas de APRI Armenia. Este comenzó a funcionar en julio de este año y se creó a partir de una fuerte necesidad de análisis profundo, diálogo político dinámico y definición del papel de Armenia en el contexto geopolítico. "APRI Armenia" es un centro de investigación independiente y un acelerador de políticas cuyas actividades se centran en la estabilidad regional, la prosperidad sostenible de Armenia y ofrecen soluciones claras a los problemas.

Como grupo de expertos emergente y acelerador de políticas, el alcance del trabajo de APRI Armenia incluye encontrar soluciones a problemas específicos y formas de garantizar la estabilidad regional y la prosperidad sostenible. El primer foro de otoño del instituto se llevó a cabo a principios de esta semana.

"APRI Armenia", como muchas otras instituciones creadas por personas motivadas, servirá a los intereses nacionales de los armenios. Tomemos, por ejemplo, la Universidad Americana de Armenia, en cuya fundación jugó un papel clave la notable presidente de la UGAB, Louise Manoogian-Simon.  La Universidad Americana de Armenia se convirtió en la primera universidad de los países postsoviéticos con un estilo de enseñanza occidental, con ello, en aquel entonces, establecimos una vara muy alta, y, continuamos manteniéndola.

El Centro TUMO para Tecnologías Creativas fue una iniciativa innovadora que elevó la visibilidad de Armenia en las comunidades no armenias de todo el mundo. Fue fundado por nuestros queridos Silva y Sam Simonian.

Nuestro colegio virtual armenio, armenian virtual college, AVC, obtuvo un gran reconocimiento en plataformas internacionales y se utiliza como un modelo exitoso de aprendizaje virtual. Fue fundado por nuestro querido Dr. Yervand Zoryan. Cada uno de ellos tiene raíces profundas en la UGAB y estamos  muy orgullosos de todos ellos.

Estas importantes iniciativas creadas por personas inspiradas muestran que la Diáspora tiene una gran fe en el pueblo de Armenia y confía en su poder de cooperación para construir un futuro brillante.

Al mismo tiempo, nuestro Concejo Central espera que, con la orientación de nuestros representaciones regionales, podamos allanar el camino hacia un nuevo ciclo de la UGAB. Nuestras oficinas, filiales y grupos de Jóvenes Profesionales de la UGAB continúan protegiendo nuestros intereses nacionales y apoyando a las comunidades necesitadas, y en el proceso, los miembros del Concejo Central, junto con los allegados de  la UGAB, contribuirán en debates y foros, como se hizo aquí en Armenia. durante su visita.

Les agradezco a todos ustedes por acompañarnos hoy y ser parte de lo que está haciendo nuestra organización. Como se puede ver en nuestro informe bienal para 2020 y 2021, así como en el testimonio y otros informes presentados hoy,  la UGAB es un universo propio en constante expansión y sin fronteras.

He tenido el gran honor de presidir UGAB durante 20 años. Sin embargo, cada vez que se me acerca alguien, un joven estudiante que recibió una beca de la UGAB o un artista talentoso que recientemente actuó en uno de los escenarios mundiales con nuestra ayuda, me siento indescriptiblemente conmovido al escuchar sus historias.

Estoy extremadamente agradecido con los representantes de la UGAB que sirven en varias filiales alrededor del mundo,  por su dedicación y l por levar bien alto el espíritu de  la UGAB.

Estos últimos dos años han sido deprimentes y muy difíciles, pero cuando veo con que entusiasmo están trabajando nuestros voluntarios locales y todo nuestro personal, cómo están creciendo la participación de los donantes y las actividades comunitarias, estoy convencido de que el futuro de  la UGAB está en buenas manos.

Recuerden siempre que esta es la organización cuyo primer presidente, Boghos Nubar, encabezó la delegación nacional armenia durante el Tratado de Sevres y defendió los intereses del pueblo armenio. Esta es la organización que ayudó a sobrevivir después del Genocidio Armenio. Esta es la organización que, a pesar de todas las dificultades, pudo crear instituciones centradas en la nación, ayudar a las familias armenias a repatriarse y apoyar a la Iglesia armenia durante el período soviético. Esta es la organización que inmediatamente movilizó todos sus recursos para brindar ayuda humanitaria después del terremoto y la primera y segunda guerra de Artsaj.

Y, finalmente, esta es la organización que continuará guiando al pueblo armenio en situaciones difíciles para encontrar su camino brillante.

El apoyo de todos ustedes en esta terrible situación es verdaderamente invaluable.

Gracias por su generosidad, compromiso y gran fe en la UGAB.

Ahora, más que nunca, estoy convencido de que en la unión hace la fuerza.